Infidelidad en el Matrimonio

Infidelidad en el matrimonio

Infidelidad en el matrimonio

Angelina: Tenemos aquí a nuestro queridísimo Daniel Vázquez Montaño. Nuestro psicólogo de cabecera, nuestro amigo de corazón, que nos acompaña.

Bienvenido, Danny ¿Cómo estás?

Daniel: Muy contento, Angie de estar aquí de nuevo contigo.

Angelina: ¡Qué bueno, me da mucho gusto! Ya saben ustedes que Daniel es experto en la pareja y él tiene ene número de casos que ve a la semana y por eso además de que tiene el conocimiento, bueno tiene la experiencia y él nos puede decir, Daniel ¿por qué somos infieles?

Infidelidad en el matrimonio

Escucha aquí la entrevista

¿Cuándo se considera que una persona es infiel?

Daniel: Esa en una de tantas preguntas, ¿por qué somos infieles?, ¿quiénes somos más infieles, los hombres o las mujeres?

Otras preguntas que me hacen frecuentemente son, ¿se puede superar una infidelidad? Y si se puede superar una infidelidad ¿cómo le haces?

¿Qué otras preguntas te han hecho?

Angelina: Otra sería como ¿qué es ser infiel hoy en día? ¿qué significa la monogamia? ¿qué significa ser infiel, exactamente?

¿Cómo defines infidelidad? y más ahora con todos los medios de comunicación que tenemos, redes sociales y demás.

Daniel: O sea ¿Qué es ser infiel? ¿Es un affaire? o ¿Cómo le vamos a llamar? ¿Vamos a decir aventura, affaire?

Angelina: Pues es que yo pienso que depende de cómo defina uno infidelidad. Hace rato nuestra productora Margarita Pacheco nos estaba diciendo que uno puede ser infiel hasta con la mirada, con los ojos.

Entonces ¿qué es infidelidad? ¿Cómo lo definimos en un contexto general, que le sirva a toda la población?

Daniel: Y digo, la mayoría nos hacemos esas preguntas ¿Qué es? ¿Es un acostón? ¿Pagar por sexo? ¿Es una conversación en Facebook? ¿Es ver pornografía?

Muchas personas dicen, “Mi marido ve mucha pornografía, me está siendo infiel.»

Entonces, varían los conceptos.

Angelina: Pues para mí todo eso es infidelidad o será que soy muy tradicionalista.

¿Qué es la monogamia?

Daniel: Pues me gustaría dar más adelantito la definición, una definición que traigo de una relación o una aventura, una relación extramarital.

Antes de eso ¿qué es monogamia?

Angelina: Bueno, de acuerdo, si nos vamos a las etimologías grecolatinas; mono significa uno y gamio quiere decir sexo, o sea que solo tienes sexo con una sola persona.

Daniel: Exactamente, etimológicamente hablando, eso es.

Pero originalmente ¿por qué surge la monogamia? Originalmente, la monogamia no surge por amor.

Surge para que el hombre tuviera la seguridad de que sus hijos eran sus hijos. Como dicen las abuelas, «sé que los hijos de mi hija son mis nietos, pero los de mi hijo quien sabe.»

Entonces, la monogamia surge originalmente por eso.

Ya posteriormente, el amor moderno se convierte en monogamia por amor o matrimonio por amor. Y antes, monogamia era una persona para siempre, ahora monogamia es una persona a la vez.

Y decimos por ahí, soy monógamo con cada una de mis parejas, cada vez que tengo una relación.

Angelina: O sea, cuando hay una pareja y luego es monógamo y luego se acaba esa relación y empieza otra relación.

Daniel: Te puedes casar tres veces, pero ya la monogamia original, el concepto original ya no es en realidad.

Otro detalle curioso es que antes nos casábamos y teníamos sexo, ahora nos casamos y dejamos de tener sexo.

Angelina: No me digas, eso está muy grave. Yo pensé que el sexo mejoraba con el matrimonio, pero al hablar de fidelidad también podemos hablar de parejas que no están casadas.

Causas de infidelidad

Sexo premarital

Daniel: Solo por mencionar unos detalles modernos. Antes te casabas y luego tenías sexo y hoy en día, te casas y dejas de tener sexo con otras personas.

Te vuelves pareja exclusiva de tu esposo o tu esposa.

Angelina: Ah, ya comprendí. O sea, que tienes sexo con muchas personas antes de casarte y luego ya después del matrimonio te dedicas solamente a una.

Daniel: Es una práctica común, el sexo prematrimonial.

Angelina: ¿Será? Yo sí conozco muchísimas personas que se esperan y depende de, yo creo que también de su religión y de sus valores y sus principios.

Hay mucha gente joven que se espera hasta casarse para tener sexo y no una o dos.

Daniel: Pero ¿estás de acuerdo que no es la regla? La práctica común hoy en día es el sexo prematrimonial.

Y de ahí los embarazos en los adolescentes y muchas mamás solteras y otros fenómenos sociales que podemos mencionar.

Angelina: Enfermedades de trasmisión sexual, por ejemplo, pobreza extrema, falta de educación porque no pueden ir a la escuela y continuar con sus estudios.

Daniel: Y se repite el ciclo.

Angelina: Y se repiten los ciclos, pues es muy grave.

¿Quién es más infiel?

Daniel: Es un problema social, pero ese es otro tema. Y ¿quién es más infiel, Angie?

Angelina: Pues yo pienso que ambos sexos tienen el mismo porcentaje de infidelidad, tanto hombres como mujeres.

Porque si una mujer es infiel y es heterosexual, me supongo que es infiel con un hombre heterosexual.

Y lo mismo, o puede ser también infiel si la persona es bisexual y no se ha abierto. No se sabe, no sabe la pareja o si es homosexual y está dentro de una relación.

Daniel: Bueno, pero puede ser bisexual y mantenerse fiel.

Angelina: También puede ser bisexual y mantenerse fiel por supuesto y puede ser homosexual y mantenerse fiel, también.

Pero hay muchas veces en donde una persona homosexual está casada y la pareja ni sabe y es infiel.

O sea, hay ene número de variantes porque este es un tema, así como “Oh Dios”. Aquí vamos a incluir a la pareja, independientemente de su orientación sexual.

Daniel: Hay una frase que me gusta mucho de Helen Fisher, apropósito de autores que mencionaste.

Helen Fisher también es una socióloga que tiene como cuarenta años estudiando lo que es el amor, tipos de amor y a través de muchas culturas.

Y dice, bueno existe el mito de que el hombre es más infiel que la mujer, pero si el hombre es más infiel que la mujer, entonces ¿con quienes se están acostando?

Angelina: Exactamente, eso está cuestionable, por eso les digo, si no son las mujeres pues entonces son otros hombres.

Daniel: Claro y también varía mucho cuando se hacen estadísticas en la población, varía desde un 25% a un 75% de quién es más infiel.

Pero sobre todo por esta enorme diferencia en lo que entendemos por infidelidad.

Hay personas que desde agregar una persona nueva a Facebook ya está siendo infiel.

Y hay otras personas que necesitan que haya una relación sexual para considerarla infidelidad.

Entones, el concepto de infidelidad todavía no está bien definido. Aparte, es un concepto que no se termina de entender porque es un tabú.

No hablamos de la infidelidad, aunque sea una práctica común.

En el consultorio tengo casos nuevos que llegan conmigo por infidelidad de tres a cinco semanales. Y las causas detrás de una infidelidad son muchas, ya las mencionaremos en un momento con detalle.

Causas de infidelidad

No hablamos de sexo

Angelina: Fíjate que es muy curioso lo que me estás diciendo en este momento.

Porque precisamente una de mis pacientes, me comentó que había decidido buscarse un amante porque no estaba satisfecha sexualmente.

Entonces yo creo que en las mujeres es una causa muy común de infidelidad.

Creo que una mujer que está satisfecha sexualmente se siente más arropada, más cobijada, más atendida.

No necesita estar buscando tanto fuera.

Pero que realmente sea una satisfacción, no solamente emocional sino también física.

Daniel: Y no solo la mujer, también el hombre.

Angelina: También el hombre, pero encuentro mil mujeres, Danny que me dicen

«Yo nunca en la vida he tenido un orgasmo,»

«Mi marido no me satisface.»

Y en lugar de ir con el esposo a vernos, a ver a un terapeuta, a verte a ti, ayuda, «Me voy a buscar un amante.»

¡El drama!

Causas de infidelidad

Daniel: Pero quién sabe si su esposo ha sido receptivo a sus peticiones.

Angelina: Exactamente, eso también es muy importante que lo digas.

Daniel: Porque muchas veces un error muy común en el hombre es, me sirvo yo primero y yo después y buenas noches.

Angelina: Sí, o nuestra cultura tan machista del hombre no puede aceptar un,

“Mi amor me podrías por aquí, por aquí, o por allá, te digo cómo o ayúdame a aprender”

Daniel: Sí, es otro tabú.

No hablamos del sexo, en la cama.

No hablamos del sexo con nuestra pareja.

Exactamente de qué me gusta, qué no me gusta, qué preferiría.

Y preguntar también, «Tú qué quieres, a ti qué te gusta mi amor.»

Y cuando se abre ese diálogo, la relación sexual se enriquece enormemente.

Angelina: Sí, porque también existe el concepto ese de,

«Bueno, con mi esposa no porque la respeto mucho,”

Pero con otras le doy rienda suelta a mi sexualidad.

Pobre esposa.

Daniel: Pero son hombres salidos como de los 50’s para atrás.

Angelina: Oye sí, pero del año de los neandertales, pero sí los hay.

Te lo juro que a mí me sorprende que digan eso.

Daniel: Casi casi le hacían un hoyito a la sábana nada más para no verse.

Que el coito fuera únicamente para procrear.

Angelina: Nosotros, les hago la aclaración mis queridos radioescuchas y les recuerdo que estás en Mujeres Fronterizas.

Soy la doctora Angelina Gutiérrez con nuestro queridísimo psicólogo, Daniel Vázquez Montaño que es un amor.

Que estamos nosotros acostumbrados a tratar de estos temas y queremos que tú te sientas con esta gran confianza de hablar por teléfono, darnos tu opinión.

Dinos qué sientes, dinos qué piensas, si estás o no estás de acuerdo.

Porque aquí nos interesa muchísimo saber su opinión y les recuerdo que estamos hablando de la infidelidad y lo difícil que es definir lo que es infidelidad.

Guía para Superar Una Infidelidad
Haz click en la imagen para ir a la Guía

Falta de un concepto de compromiso

Bueno, yo pienso que si a mí me duele o si hay algo que no me gusta voy a decirle a mi pareja, «Sabes qué por ahí no me gustó.»

Previo a eso hay que tener una definición de pareja, de qué es fidelidad para mí y qué es fidelidad para ti.

Si empiezas una relación de pareja y no sabes lo que significa el amor para la otra persona o la fidelidad, qué es un compromiso, entonces va a estar muy difícil llegar a un acuerdo.

Daniel: Un error que veo mucho en las relaciones, sobre todo en las más jóvenes, de 30 para abajo, sobre todo abajo de 25.

No tenemos un concepto bien definido de lo que es un compromiso una vez que nos casamos.

Incluso, una vez que andamos en un noviazgo formal.

Y ¿qué sucede? Seguimos coqueteando por Facebook, dejando comentarios que se pueden mal interpretar o haciendo muchos nuevos amigos o muchas nuevas amigas.

Y queriendo salir al cafecito con otras personas o a tomar una cerveza.

Y son situaciones que pues dependiendo también de los valores de tu pareja, vas a hacer que se sienta amenazada o se sienta amenazado.

Entonces, es un tema alrededor del cual es importante no prohibir, sino ponerse de acuerdo y estar en el mismo canal.

Porque tal vez los dos pueden ponerse de acuerdo, sabes tú tienes tus amigos y de repente te vas y te tomas un café y no hay problema y viceversa.

Pero si a los dos les molesta pues hay que llegar a un acuerdo.

Angelina: Sí y tan fácil como decirle a tu pareja, «Sabes qué mira yo tengo amigas, voy a estar en tal lugar, me voy a ir a tal lugar a tomar un café, eres bienvenido, si gustas venir adelante, puedes asistir con nosotros y si no bueno ya sabes dónde estamos si algo se te ofrece.»

Porque es una atención.

Falta de comunicación y transparencia

Daniel: Pero en el momento en que ya no contestas el teléfono o que no quieres decir dónde estás o que no comentas que te fuiste a cenar o a tomar una cerveza con alguien.

A lo mejor no hay nada, pero haces que la otra persona piense cosas.

Angelina: Así es, bueno, pero hay personas que utilizan eso también para manejar la relación.

Utilizan métodos de seducción, como tú dijiste hace 5 minutos, anticuadísimos.

Querer lo que no puedo tener.

Porque también me doy cuenta de que hay otras personas que dicen, yo soy muy fiel, yo adoro a mi pareja, le doy flores todos los días, la llevo a pasear, le compro cosas.

Pero luego la pareja decide no salir con esa persona.

Y yo les pregunto,

«¿Por qué no quieres salir con esta persona si está haciendo todo esto por ti y se supone que está cumpliendo como una pareja?»

Y resulta que me dicen

“No, porque cuando salimos se pone a coquetear con mi amiga, con el primo, con el vecino, con el mesero.»

Daniel: ¿Y será? que realmente se pone a coquetear ¿o, es su percepción?

Angelina: Pues no sé porque también eso está de discutirse, o tal vez sí.

Daniel: Pero definitivamente es un tema que tendrían que resolver.

Angelina: Yo también pienso lo que tú piensas, hay que resolverlo.

Hay que ponerlo sobre la mesa, platicarlo ver el punto de vista de cada uno.

Tener un árbitro, como tú que eres psicólogo de parejas.

Es mucho mejor tener esa tercera opinión con fundamentos, con conocimiento, con experiencia.

Daniel: De lo contrario, te arriesgas a que se polarice la posición.

Ni yo me muevo ni tú tampoco.

Otro aspecto importante que hay que señalar es que somos seres incongruentes.

Todos mentimos

En cuanto al tema de la infidelidad, estadísticamente, somos hipócritas.

Porque se han hecho estudios en los que el 95 por ciento dice “Está muy mal que mi pareja mienta sobre ser infiel.”

Pero el mismo 95 por ciento, luego por otro lado dice “Sí, yo mentiría. Si yo soy infiel, yo mentiría desde luego”.

Y hay un mito o una costumbre, que me da ternura que se practica al principio de las relaciones.

«Si tu llegas un día a sentirte mal y te llega a gustar otra persona y quieres andar con otra persona, por favor dímelo.» 

«¡Sí!»

Y se lo juran mutuamente y 10 años después, 20 años después descubren algo y “Habíamos acordado”.

Claro que nunca lo vas a decir, todos vamos a mentir.

Angelina: Pues fíjate, Danny que te voy a dar una salvedad a esto que estás diciendo, cuando ya sabes pues nosotros también tenemos nuestra historia de vida y se las voy a compartir.

Pues, fíjate, Danny, que a mí sí me dijo mi exesposo.

Me dijo, «Tengo algo que decirte como quedamos y te lo voy a decir para que te prepares, porque ya no quiero estar en esta relación, he conocido a alguien más y me voy.»

Entonces, haciendo también, respetando el acuerdo al que habíamos llegado, le dije que Dios te bendiga y que te vaya bien y de verdad.

Claro, ahorita te lo digo aquí en la radio muy tranquila y todo, pero de que duele, duele, de lado a lado.

Daniel: De momento fue una crisis, pero estás de acuerdo que también esa actitud o esa valentía es la excepción, no es la regla.

Angelina: Y de todos modos duele igual o peor, porque no estás preparado, dices qué pasó, qué hice, qué no hice.

Daniel: Y estoy seguro de que no te dijo empezando o recién conociendo a la persona.

Ya tenía quién sabe cuánto tiempo y hasta que se armó de valor o hasta que lo presionaron.

No sé.

Angelina: Exacto, así es.

Desgraciadamente, ese tipo de relación para que tenga éxito es como el uno por ciento, no prospera mucho.

Entonces bueno, la verdad la mayoría de las personas que toman ese tipo de decisión es difícil después de tanto tiempo.

Daniel: Sí, estadísticamente, no te quedas con la persona con quien tienes la aventura y los casos que han llegado conmigo a consulta traen muchos problemas de confianza.

¿Por qué? porque lo primero que piensas es que te la van a aplicar.

«Si la hizo en su matrimonio anterior, pues me lo va a hacer a mí también.»

Terapia y coaching en línea

Honestidad

Angelina: Sí, así es, muchos problemas de confianza.

Y yo creo que también, además de problemas de confianza, problemas de cómo voy yo a solucionar, como hace unos minutos lo decía, el problema simplemente cambiando de persona.

Lo que debo cambiar es de actitud, como dice Jorge Bucay, “Amar con los ojos abiertos”.

O sea, ¿qué voy a hacer yo para mejorar mi relación?

¿Qué voy a hacer yo para mejorar mi persona?

Entones, ¿qué voy a hacer yo para que haya fidelidad y que haya congruencia?

Porque yo creo que en eso tenemos que trabajar los seres humanos toda la vida, en pensar, decir y hacer lo que es congruente.

Porque si pienso una cosa y digo otra y hago otra, entonces ni siquiera estoy siendo fiel a mí mismo.

Qué difícil.

Reinventando la relación

Daniel: Sí y como comentábamos hace un momento, durante nuestra vida vamos a llegar a tener dos o tres parejas formales.

Nos vamos a llegar a casar o vivir en unión libre con dos o tres personas.

Angelina: ¿De verdad? Yo sí quiero. Unión libre, no.

Daniel: Pero también hay quienes van a tener esos dos, tres matrimonios con la misma persona.

Angelina: ¿Apoco? ¿Dos, tres matrimonios? Dios santísimo.

Daniel: Bueno, van a re-experimentar la sensación de iniciar una relación con esa misma persona, o volverse a enamorar, si quieres ponerlo así.

No necesariamente se tienen que divorciar, sino que simplemente iniciar una etapa nueva, sobre todo cuando se descubre, por ejemplo, una infidelidad.

Una infidelidad tiene sus lados buenos, aunque sea difícil creerlo…

Poner los temas en la mesa

No hacerlo puede ser una causa de infidelidad

Angelina: Qué nos puedes decir Danny, cuando por ejemplo en una relación de pareja, una de las dos partes de la pareja no se atreve a pedir lo que quiere.

No solamente sexualmente, sino en todos los ámbitos de la relación.

Y no dice ¿qué pasa ahí? Y la gente empieza a buscar en la parte de afuera, allá en donde no debería de buscar solución a su problema.

O sea, no que vaya contigo, que eso sería lo perfecto.

Sino que busque soluciones externas con un tercero, con un cuarto o con otras cosas ¿no?

Anestesiarse con alcohol, anestesiarse con drogas, anestesiarse con pornografía y realmente no darle una solución real y sana (al problema).

Daniel: Sí, es algo común también ese tipo de situaciones que comentas y pues obviamente empeoran la situación.

¿Por qué? porque esas personas, por un lado, están cultivando la frustración.

Están cultivando el resentimiento, el coraje de que no están siendo atendidas en uno, dos o tres aspectos de sus necesidades.

Ya sea emocionales o sexuales o muchas veces de atención económico-financiera dentro de la misma relación.

Y si te lo guardas, pues ahora sí que la otra persona no va a tener la misma responsabilidad que tendría si tu pusieras los temas en la mesa.

No sabe.

Digo, que eso no es justificación porque muchas veces ya están omitiendo ciertas cosas, ya tienen en sí responsabilidad.

La otra parte ya la conlleva.

Pero si no pides no vas a recibir, así de sencillo.

¿Se puede superar una infidelidad?

Angelina: Sí, así es, hay que pedir.

Porque que yo sepa – y a ver Danny tú qué opinas – los venenos de una relación de pareja son, pues las faltas de respeto, la traición, el no mostrar afecto, avergonzar, humillar a tu pareja.

Así es que yo creo que cuando hayas actuado de esa forma, que el amor que tú dices sentir no se está reflejando.

Entonces, cómo nos hacemos responsables, cómo pedimos disculpas, cómo realmente escuchamos la forma en que nuestras acciones afectan a todos los que nos rodean.

¿Cómo le hacemos, cómo le hacemos para realmente escuchar?

Si eres el que está cometiendo la falta de infidelidad.

¿Cómo le haces para bajarle a la soberbia y tener la humildad suficiente para escuchar lo que te dicen los otros?

No solamente tu pareja, porque generalmente sabe el mejor amigo, la mejor amiga.

Daniel: ¿Estás hablando de esas actitudes después de que se descubre la infidelidad?

Angelina: Se descubre la infidelidad, todo esto faltó, el respeto, pues es que ser infiel es todo esto.

Falta de respeto, avergonzar, humillar, entonces.

¿Qué haces tú como el que estás cometiendo la falta?

Daniel: Para allá iba ahorita, respondiendo la pregunta de ¿se puede superar una infidelidad?

Y la respuesta es sí, la mayoría de las parejas superan la infidelidad, pero sí requiere de unos factores, respondiendo a tu pregunta.

Ahorita voy para allá.

En cuanto a qué parejas superan una infidelidad, pues aquí es donde se pone interesante.

Porque hay unas (relaciones) que ya, la infidelidad es así como que el tiro de gracia.

La relación ya andaba muy mal y ya ninguno de los dos les interesa estar ahí y ya es el pretexto perfecto para terminar de separarse y divorciarse.

Hay otras (relaciones) – me ha tocado verlo – y es muy bonito, cuando la infidelidad revitaliza y resetea a la relación.

De repente, quien cometió la infidelidad siente un gran deseo por la otra persona e igualmente la otra persona, quien tal vez se había portado apática o apático.

El sexo, también se activa enormemente en esas relaciones y es aquí donde te digo que esa relación ya no es la misma.

Angelina: Es mejor.

Daniel: Una infidelidad es una crisis y una crisis es una oportunidad para revisar qué pasó, qué hay que cambiar y cómo podemos mejorar.

Diferencia entre infidelidad y deslealtad

Ser desleal es otra causa de infidelidad

Angelina: Sí, así es, es para mejorar.

Tenemos también una pregunta para Daniel.

Alguien nos habló por aquí, nos dice,

«¿Cuál es la diferencia entre infidelidad y deslealtad?»

A ver, Danny.

Infidelidad y deslealtad

Daniel: Bueno, con el tema de hoy, refiriéndonos estrictamente al tema de infidelidad.

Estamos hablando de una relación extramarital, una relación con otra persona.

Y en cuanto a deslealtad, la deslealtad la podemos practicar en el día a día con nuestra pareja, con nuestros hijos.

Pero bueno, enfocándonos en la relación marital, en la relación de pareja.

Podemos ser desleales cuando abandonamos emocionalmente a nuestra esposa, a nuestro esposo, no lo apapachamos, no la apapachamos.

Los abandonamos sexualmente o somos groseros con ellos.

Los maltratamos, los violentamos, los golpeamos, los descuidamos o castigamos financieramente o hablamos mal de ellos a sus espaldas.

Eso es deslealtad.

La lealtad implica ¿qué? un cerrar de filas con tu pareja.

Tú y esa otra persona son uno solo que deben cuidar sus espaldas.

Y si tú no eres quien le cuida sus espaldas a tu pareja o tu pareja no te las cuida a ti, entonces estamos solos.

La lealtad es cuidar esa parte.

Angelina: Así es, o sea que tu pareja es tu equipo, tu cómplice.

Daniel: Imagínate si cotidianamente eres desleal con tu pareja, con tu esposo o con tu esposa y esta persona está percibiendo todo eso.

Es más fácil que se dé una infidelidad ¿Por qué? porque no siente ese apoyo en casa.

Y si por fuera de la casa le ofrecen ese apoyo emocional o esa sexualidad, sensualidad, es más fácil desviarse.

Por eso se dice que, si abandonamos emocionalmente a nuestra pareja o sexualmente, no podemos esperar al mismo tiempo que nos sea fiel.

Perdonar una infidelidad

Fíjate, eso de la hipocresía es muy importante subrayarlo y mencionarlo porque he tenido clientes – yo les digo clientes, no les digo pacientes.

Porque son personas, no tienen una enfermedad, traen problemas humanos como todos nosotros.

Entonces, he tenido clientes que me dicen,

«Sabes qué» – quienes sufren la infidelidad me han dicho –

«Yo era de esas personas que decían, ‘si me la llegan a hacer yo no la perdono.'»

Pero cuando lo llegan a experimentar se encuentran con el deseo de salvar su matrimonio, de rescatar su relación.

Se preguntan qué hice mal, qué puedo hacer para mejorar esto, para acercar a mi pareja a mí y minimizar por lo menos, el riesgo de que esto vuelva a suceder.

Angelina: Entonces qué hacer, otra cosa que yo creo es, que no debemos de esperar obtener todo lo que necesitamos de la otra persona.

No se puede.

O sea, uno como ser humano necesita resolverse a uno mismo, entonces ¿qué hacemos, Danny?

Abandono emocional y/o sexual

Una causa más de infidelidad

Daniel: Pero mira, antes de pasar a ese punto, mencionaron ahorita en la llamada con Elizabeth, que ser fiel – no sé si les entendí bien en la conversación – es una cuestión de integridad y de honestidad conmigo mismo y de valores.

Sin embargo, me ha tocado ver en consulta muchos casos en que la persona que comete la infidelidad es una persona con valores muy estrictos e incluso religiosos.

Y entregados a su matrimonio y a su familia durante diez años, veinte años.

Pero la cuestión de – a mí me gusta explicar mucho esta parte – el abandono emocional, ya no se diga sexual.

El abandono emocional lo podemos aguantar hasta cierto punto y unas personas van a aguantar un año, otras personas van a aguantar diez, otras a lo mejor veinte.

Pero va a llegar un momento en el que te sucede igual que cuando te mal pasas en el día y no comes a la hora que tienes que comer.

Llegan las dos de la tarde, te estás muriendo de hambre, llegan las tres, las cuatro y no has comido.

Pero llegan las cinco y el primer taco grasoso que sabes que no te va a hacer bien, te lo comes, te lo echas.

Y lo mismo sucede emocionalmente.

Llega un momento en el que tenemos tanta hambre emocional de atención, de sentirnos importantes, de que nos apapachen, de que nos hablen bonito.

Y llega una persona un día que nos cierra el ojo – aunque no lo andemos buscando – nos dice algo que nos agrada, que nos hace sentir bien y nos van a mover el piso.

Angelina: Entonces se te sale lo mundano, terrenal y lujurioso.

Daniel: Los valores, la religión, Dios, salen por la ventana.

Invertir en la relación

Angelina: Entiendo muy bien tu punto de vista Danny, que sale lo mundano, terrenal y lujurioso cuando debería de salir eso también, utilizarlo con tu pareja, cuando estás con tu pareja y gozarla así.

Daniel: Oye, si un diez por ciento de las energías que le pones a una relación extramarital, las invirtieras en tú relación – les digo a algunos clientes – no estarías viéndome ahorita, no necesitarías venir conmigo.

Un acto de infidelidad es una búsqueda, es un deseo de precisamente compensar esta parte, cuando nuestro matrimonio se vuelve monótono, aburrido.

Que la gran mayoría así son (aburridos), tristemente.

¿Por qué? Porque no tenemos la noción de la importancia de volver prioridad mantener esa chispa en la relación.

Entonces nos enfocamos en el trabajo, en los hijos, en los compromisos sociales, en los problemas del hogar, de la familia, de la escuela.

Pero nos olvidamos de hacer un espacio para nosotros como pareja y para nosotros como individuos.

Y llega un momento en que necesitamos o anhelamos volver a sentirnos vivos, volver a sentir esa vitalidad que poseíamos en algún momento en el pasado.

Entonces, si nos proponemos estrategias para, como pareja, revitalizar y reencontrar esa parte, va a ser muy distinta la experiencia del matrimonio.

Angelina: Así es, sería totalmente diferente.

Porque yo pienso que, si tienes mucho tiempo con una persona y estás conviviendo con esa persona, el amor se profundiza.

La aceptación, el gusto de uno por el otro, el redescubrirse y descubrirse cada vez.

Porque una persona siempre tiene cosas por mostrarte, nunca sabes todo de la otra persona ¡si no sabe uno de uno mismo!

Volvemos a lo de integridad y la congruencia que se supone uno debe de desarrollar.

Entonces bueno, una persona siempre es una sorpresa, aunque tengas con esa persona veinte o treinta años o cuarenta.

Entonces hay que aprender también a ser un conquistador y un descubridor o una conquistadora y descubridora verdad.

Eso tengo que aprender yo.

Daniel: A la esencia femenina le gusta ser conquistada, pero tristemente muchas mujeres no tienen hombres receptivos.

Y cuando ellas ponen algunos temas en la mesa, el hombre se cierra y se aleja y la tira a loco, como decimos vulgarmente.

Angelina: Así es, o dice «¡Ay! ¿Por qué me está diciendo eso?».

Pero mira, tuve otra persona en mi consultorio, le dije,

«Oye, pero tu esposa, ¿por qué está inconforme contigo? ¿por qué ha sido infiel?» 

Le dije, «¿Tienes una buena relación sexual con ella?»

¿Y qué crees que me dijo?

«Si a las mujeres no les importa tener orgasmos ¿apoco tienen?»

¡Ay, no lo puedo creer, en pleno siglo XXI, te lo juro!

Infidelidad en el matrimonio

Daniel: Pero, tu cliente tenía que ¿cómo cien años? ¿De qué generación era?

Angelina: No, era un hombre joven. Entonces yo realmente me sorprendo porque ¿Hasta qué punto estamos aculturados?

Daniel: Pero ¿sabes por qué también te dijo eso? Porque su mujer – muy probablemente – jamás le dijo,

«¡Ey, ¡qué te pasa, yo también tengo necesidades y me satisfaces porque me satisfaces o no te atendemos y te cerramos la tienda!»

Angelina: Sí, entonces este es un tema que toca, no solamente lo que es infidelidad, sino lo que es amor, lo que es respeto, lo que es la cultura, nuestros valores, nuestra religión.

O sea, aquí podemos estar hasta tres horas, Danny hablando del tema.

Casos especiales

Daniel: Oye y fíjate, siempre obviamente el infiel es el malo de la película, así se ve.

Siempre es como el que tira el primer golpe en la calle: no sabes por qué lo tiró, pero es el violento y es el que asume toda la responsabilidad.

Pero no siempre la víctima de una infidelidad es la víctima en la relación.

Angelina: Estoy de acuerdo. Yo no creo que hay víctimas ni verdugos, en ningún ámbito del mundo, de la vida y menos en una relación.

Yo pienso que, en una relación de pareja existen cosas en donde los dos, con palabras o sin palabras, están en acuerdo.

Tuve otro cliente que me dijo, «Si mi esposa sabe perfectamente que yo soy infiel y se hace, no le importa. Porque dice que el matrimonio es muchísimo más que amor.»

Y sí, el matrimonio es muchísimo más que amor, pero él se estaba agarrando de ahí para ser infiel ene número de veces.

Y dije yo, bueno pues entonces, ella sabía y no decía nada.

Daniel: También hay circunstancias en algunos matrimonios, donde el hombre es el proveedor cien por ciento y cuida materialmente muy bien.

O sea, la mujer tiene muchos beneficios económico-financieros y no está pensando o considerando independizarse de esa relación.

Entonces, políticamente pues no tiene muchas opciones.

O se independiza y se las ve sola.

Todos esos beneficios ¿cómo se los va a dar (ella misma)? Pero muy probablemente, muchas veces no tiene los medios para independizarse y súmale si tiene dos, tres hijos.

Se vuelve un poquito complicado, y es una persona que está en una situación más difícil, más complicada.

Angelina: Es muy complicado, es un dilema tremendo.

Pero entonces ¿Qué tipo de matrimonio es ese? Me parece más como una relación de compraventa, como de negocio ¿verdad?

Daniel: Más a la antigüita.

Angelina: ¿Tú crees? Yo creo que a la antigüita también existía amor y había relaciones de pareja y de matrimonio en donde no era simplemente compraventa.

Daniel: Pero la regla era, el hombre era el proveedor y la mujer tenía pocas opciones si éste se portaba mal.

Y súmale que tenían diez hijos en aquel entonces o doce ¿para dónde me hago?

Angelina: Sí, y sobre todo ahora que la mujer tiene más acceso, que trabaja, que también ella gana su dinero y es independiente.

Por eso es por lo que, yo creo que ha subido el número de divorcios, porque ahora hay más opciones verdad.

Entonces, bueno tampoco estamos hablando de un matrimonio en donde hay mucha violencia.

Porque puede haber violencia física, psicológica, sexual y de todo tipo, entonces por qué no mejor salirse en lugar de buscar.

Como dices tú, una excusa siendo infiel, para que ese sea la gotita de agua que derrame el vaso.

¡Y qué bárbaro! esto sí que es más que complicado.

Daniel: Pensé que nos iba a faltar material, resulta creo que nos va a faltar tiempo.

Guía para Superar Una Infidelidad
Haz click en la imagen para ir a la Guía

Conclusión

Angelina: A nosotros siempre nos falta tiempo.

Entonces Danny, qué sería un último consejo, una última sugerencia, para estas maravillosas personas que nos están escuchando.

Daniel: Preguntarse, preguntarse honestamente si están satisfechos en su relación, en su matrimonio.

Y si no lo están, si su respuesta es no, no me siento…

Del 1 al 10 ¿qué tan satisfecho te sientes? Si dices un cinco, un seis o menos, yo creo que tienes una situación qué atender, y si así es, platícalo con tu pareja.

Deja un comentario

Suscríbete a nuestro newsletter

¡Recibe en tu correo el próximo artículo de la serie!
Scroll al inicio